Mendoza, el paraíso del vino

04 Jun Mendoza, el paraíso del vino

Turismo Enológico - TravelgenioComo aseguraba uno de los refranes latinos más famosos de todos los tiempos, “In vino Veritas” (En el vino está la verdad). Si eres de los que siguen y persiguen todos los destinos mundiales del vino pero no quieres tener que viajar miles de kilómetros hasta Francia te recomendamos que planifiques un viaje mágico a Mendoza, el paraíso del vino que produce cerca del 65% de caldos de Argentina. ¡Casi nada! Acompáñanos en un recorrido por las regiones de Agrelo, Luján de Cuyo, Valle de Uco y San Rafael a lo largo de las mejores bodegas que podrías llegar a conocer. También te hablaremos de las principales variedades de vinos que encontrarás y de algunos consejos para sacarle todo el jugo a tu viaje más enólogo.

Apuntes previos de la tipología de vinos en Mendoza

“¿Qué es lo que me encontraré en Mendoza?”. Si eres aficionado a la enología pero sin un conocimiento demasiado profundo en vinos, puede que te interese conocer los tipos de vinos tintos y blancos que encontrarás en esta región que, debido a un clima muy propicio, cultiva variedades de uva muy similares a las que hay en Francia.

Cepas de tinto: Los vinos tintos están capitaneados por una de las variedades más intensas de los caldos franceses, cultivados en Cahors, que son los tintos Malbec. Su textura potente y con un exceso de taninos la convierten en una variedad ideal para las carnes contundentes del interior de Argentina. Junto a esta variedad, que es la estrella enológica de Mendoza con más de 20.000 hectáreas cultivadas, también encontrarás tintos Syrah, Merlot, Cabernet Sauvignon y Bonarda.

Cepas de blanco: Entre los caldos blancos destaca el Torrentés, el Chardonnay, Riesling y Sauvignon Blanc. El Torrentés mendozano, a diferencia del Torrentés de San Juan, es menos aromática pero también menos dulce, por lo que si es este el sabor que prefieres, no podrás rechazar esta uva.

Te habrás preguntado qué es lo que hace que Mendoza sea un terreno tan atractivo para la producción de uva como para que se cultiven en la región más de 165.000 hectáreas en total. Sus particularidades climáticas tienen que ver con su gran altitud, baja humedad relativa, como es común en estos casos, sin renunciar al sol. La uva mendozana tiene intensidad, buena estructura y una concentración polifenólica mucho mayor que en otros vinos. A continuación distinguiremos las variedades que se encontrarán por zonas de cultivo.

El paraíso de vino mendozano región por región

Las principales regiones en Mendoza en las que se encuentran los cultivos están repartidas entre los cuatro valles de Mendoza.

Zona alta del Río Mendoza (zona norte)

La componen Luján de Cuyo, Guaymallén, Maipú, Godoy Cruz y Las Heras. El hecho de que esta región sea bañada por el río Mendoza unida al clima y a las características del suelo la convierten en lugar de vitivinicultura por derecho propio.

Altitud: Desde 650 a 1060 metros.
Temperatura media anual: 15ºC con una gran amplitud térmica.
Variedades: Cabernet Sauvignon, Malbec, Tempranillo, Bonarda, Sangiovese y Syrah entre los vinos tintos. Semillón y Chardonnay entre los vinos blancos.
Cómo llegar: Está situado muy cerca de Ciudad de Mendoza y suele ser el punto de partida de las rutas enológicas, más allá de las bodegas situadas en las afueras de la ciudad.

Zona norte de la provincia de Mendoza

La región norte de Mendoza cuenta con los departamentos de Lavalle y Guaymallén aunque dependiendo de dónde se encuentre la información, se puede incluir a Las Heras. La zona norte está algo más alejada de la capital pero son especialmente atractivos para los amantes de los vinos afrutados. Tal y como han descrito numerosos enólogos de renombre, tanto esta región como la citada anteriormente producen vinos frescos, afrutados y jóvenes. El Malbec es el cepaje que más se encontrará en esta región.

Altitud: Entre 650 a 1.000 metros
Temperatura media anual: 15ºC con una gran amplitud térmica.
Variedad: Bonarda entre los tintos. Chardonay, Syrah y Cabernet Blanc entre los blancos. Los cepajes más típicos incluyen el Malbec, por supuesto.

Valle de Uco

Este valle que está conformado por una cordillera frontal y una región repleta de Huayquerias es una región en la que la influencia de ciertos ríos (principalmente el río Tunuyán y el Tupungato) hace posible, combinados con la altitud, que aparezca una uva con una gran textura. El Valle de Uco abarca numerosas localidades y bodegas. Hay una sección aparte que son las subzonas más altas del Valle de Uco, en las que el Chardonnay se cultiva de forma generalizada. Se encuentran en las localidades Tupungato, Tunuyán y San Carlos. Está situado a unos 100 kilómetros de Mendoza por lo que se considera muy accesible.

Altitud: De 900 a 1.200.
Temperatura media anual: Días templados (entre 15 y 18ºC) con una gran amplitud térmica, al igual que en el resto de regiones.
Variedad: Vinos blancos como el Chardonnay, Sauvignon Blanc, Torronterés y Viognier con una particularidad. Y es que su sabor es afrutado intenso, con una correcta acidez natural y una gran frescura. Se pueden encontrar resultados minerales, florales e incluso tropicales entre los caracteres. En vinos tintos encontrarás el Malbec, el merlot, el syrah y el cabernet franc. Los cepajes son de una calidad muy alta.

Valle Este

En la Región Cuyo es el mayor productor de vinos, nuevamente gracias a las aguas que recibe de un río, en este caso el Río Tucuyán. El valle este es en el que se encuentra también Cuyo que comparte varias denominaciones y frontera con la zona norte. Para entender la importancia de esta región deberás saber que es el mayor productor de vinos de la región de Cuyo por lo que no resulta nada extraño que sea un destino muy requerido por los viajeros que hagan enoturismo en Mendoza.

Altitud: Relieve montañoso de hasta 2.000 metros aunque el Valle este se encuentra a bastante menos altitud, lo cual propicia la producción de uva.
Temperatura media anual: Templada durante todo el año en el valle.
Variedad: Similar a la zona norte. Cabernet Sauvignon, Malbec, Tempranillo, Bonarda, Sangiovese y Syrah entre los vinos tintos. Semillón y Chardonnay entre los vinos blancos.

Valle Sur de Mendoza

Esta región de viñedos produce unos vinos particularmente equilibrados y elegantes debido a que son viñedos de mediano a bajo vigor. El clima facilita enormemente la elaboración de estos vinos y esta es justamente la razón por la que los viajeros quieren llegar hasta la región sur. En este caso son los ríos Diamante y Atuel los que consiguen que se genere un microclima óptimo para el cultivo. Los vinos del sur de Mendoza se caracterizan por un equilibrio exquisito entre acidez y alcohol. Son más típicos los vinos blancos que los tintos.

Altitud: De 450 a 800 metros.
Variedad: El cepaje más típico es el Chenin y puedes encontrar en él las mismas variedades que en el valle de Uco, en el centro.

En todas las regiones encontrarás infinidad de bodegas por lo que te recomendamos que para planificar tu viaje no dejes de consultar en los puntos de información turística de Ciudad de Mendoza acerca de las diferentes rutas enológicas. No obstante, el enoturismo es solo la excusa para conocer Mendoza, cuna de la impresionante montaña Aconcagua. Esta provincia argentina cuenta con reservas naturales, desiertos, lagunas y cuevas que te dejarán con la boca abierta. No dudes en conocer cada uno de los rincones del valle Sur.

Cómo llegar a Mendoza

Si estás pensando en viajar a Mendoza, ¡es una estupenda idea! Puedes volar desde Madrid a la Ciudad de Mendoza pasando por Buenos Aires con Aerolíneas Argentinas. Por ejemplo, si quieres visitar el Valle de Uco o la región norte te puede ser más útil viajar a la capital. Sin embargo, si prefieres la región de viticultura de Las Heras debes saber que está a tu disposición el Aeropuerto Internacional “El Plumerillo”.

La mejor época para hacer enoturismo en la provincia de Mendoza

¿Eres un #winelover? Entonces te invitamos a conocer el mejor momento para visitar las bodegas mendozanas…¡todo el año! Efectivamente el enoturismo en Mendoza asegura este atractivo turístico durante los 12 meses. Esta condición es justamente la que la hace tan famosa como para ser definida como una de las 10 regiones vitivinícolas del mundo en convertirse en Great Wine Capital. No obstante los viajeros prefieren el otoño para llegar a Mendoza. Las temperaturas cálidas pero más templadas de la estación otoñal son las más interesantes para el turista enológico debido a que es más económico viajar a esta provincia.

La conclusión a la que llega todo visitante, no obstante, es que cualquier momento es ideal. La provincia de Mendoza está repleta de piscinas y zonas habilitadas en los ríos en donde darse un chapuzón en verano. La primavera es la época perfecta para recorrer esta provincia, pero por otra parte, aunque los meses de invierno son bastante fríos, si eres un amante de los deportes de invierno, estamos seguros que te importará más bien poco. ¡Conoce Mendoza, el paraíso argentino del vino!