El turismo de borrachera vuelve a las costas mediterráneas

15 May El turismo de borrachera vuelve a las costas mediterráneas

Viajar a la costa azul con Travel2beLos hosteleros renunciaron a una parte del turismo en las costas mediterráneas españolas hace años debido a que los destrozos y perjuicios ocasionados eran muy superiores a las ganancias.

Esto parece estar cambiando nuevamente ya que este pasado fin de semana se podía escuchar el ruido proveniente de uno de los hoteles de Calella.

No es el único lugar en el que se empiezan a localidar esta clase de estruendos ya que otras poblaciones de la costa dorada, principalmente, como Salou ya empiezan a ser, también, presas del ruido y los desperfectos de una clase de turismo que amenaza al resto de segmentos de la población.

Una “Spring Break” en Calella con turismo de borrachera

El ayuntamiento de Calella en la provincia de Barcelona no ha tardado ni 48 horas en denunciar al encargado de haber traído a 900 franceses jóvenes a las costas catalanas con la promesa de unas vacaciones de primavera dirigidas al turismo de borrachera.

Se trataba del hospedaje en un hotel con el acceso a discotecas y fiestas de la espuma y alcohol incluidas. La tarifa por persona era de apenas 270 euros con todo el paquete y esto es justamente lo que atrajo a estos viajeros tan específicos. Albert Torrent, concejal en la población, ya ha manifestado su incomodidad al respecto.

“Tenemos este pequeño problema de tres noches que esperamos que pasen sin incidentes” manifestaba cuando se hicieron efectivas las veladas. “La empresa daña la imagen de Calella ofreciendo alcohol y fiestas”. Añadió.

Este problema había aumentado de manera alarmante en la primera década de los 2000 hasta su prohibición. En la actualidad existe un vacío legal al respecto y esto se traduce en importantes pérdidas de turismo “saludable”. El inconveniente principal en un pasado era justamente que los viajeros preferían otros destinos debido a los problemas que se desarrollaban a raíz de esta condición.

Vecinos irritados, turistas franceses encantados

Las “celebraciones” de las fiestas de primavera no han resultado tan “rentables” para el resto del pueblo de Calella ya que según información facilitada desde las pizzerías cercanas y demás establecimientos, los jóvenes vienen más “por la fiesta” que para comer o estar relajados. No obstante, según algunos de los hosteleros, “antes era peor” ya que el turismo de jóvenes ingleses solía cobrarse importantes destrozos así como accidentes de todo tipo. Actualmente, este turismo de borrachera inglés se concentra en la localidad de Salou en dónde las protestas son habituales tanto por parte de los vecinos como por parte de los demás turistas que viajan con una idea diferente a las costas de Tarragona.

Durante las celebraciones de Semana Santa todo transcurrió, no obstante, con normalidad debido al refuerzo de las autoridades locales, especialmente para que no hubiera problemas con los jóvenes. A pesar de que las multas alcanzan los 1500 euros se han producido numerosas sanciones por beber en la calle. La contradicción que se produce a este respecto está vinculada a que los jóvenes son atraídos a Calella con una promesa de todo incluido y la posibilidad de beber hasta hartarse.