Vivir para viajar: la tendencia vital

30 Jun Vivir para viajar: la tendencia vital

brujula-travel2beMuchos de nosotros nacimos sabiendo que el nomadismo no era tan malo y que, de hecho, vivir para viajar puede que sea uno de los platos más dulces que trajo la crisis económica. Y es que, de la noche a la mañana, todos los habitantes del mundo occidental se dieron cuenta de que no era necesario acumular tanta riqueza material para vivir sino que la clave estaba en los pequeños placeres de la vida aderezados (por supuesto) con ingentes cantidades de viajes y más viajes. ¿Cuáles son las características de viajar para vivir?

Las 6 características de la generación de quienes viajamos para vivir

1#Nos encanta conocer la cocina del mundo

Y no es necesario que viajemos pero si vivimos nuevas experiencias sensitivas, la gastronómica es una de las que nos dejan extasiados. La cocina de un país dice mucho de él, de su carácter y preocupaciones, de su pasado y, en ocasiones, de su futuro también.

2#Gastamos ⅓ parte de nuestro sueldo en viajes (como mínimo)

Está claro que vivimos en algún lugar pero gastamos un porcentaje enorme de lo que ganamos en viajar. Algunos de nosotros tenemos un trabajo que nos permite más movilidad y, además de viajar, vivimos en numerosos rincones del mundo.

3#Nos encanta conocer a gente de otros países

Da igual que paseemos por la calle de nuestro barrio o que estemos en un país en el extranjero, tenemos afinidad hacia las personas de otros países y nos suele gustar hablar con “todo quisqui” que se nos acerca a preguntarnos cualquier indicación.

4#No solemos para quietos ningún fin de semana

Aunque tengamos algunos grandes viajes programados, lo importante es moverse. Carretera o raíles, coche o tren, nos da igual. O incluso furgoneta. Lo nuestro es el movimiento. Por el vivimos y por el queremos seguir viviendo.

5#Disfrutamos tanto planeando los viajes como viviéndolos

Dicen que se disfruta tres veces de un viaje; cuando se planifica, cuando se vive y cuando se recuerda. Estamos de acuerdo y, de hecho, nos encanta rememorar todo lo que vivimos en nuestros viajes y descubrir nuevos lugares.

6#No viajamos con un presupuesto desorbitado

Por supuesto, no somos como el clásico nómada de 20 años que, como nosotros hicimos, vive a base de hacer autostop y malvivir en un hostel de 2€ por noche con otras 20 personas. No es que eso esté mal o bien (de hecho, las experiencias así están genial) pero a su debido tiempo. Cuando atraviesas los 30 sigues viviendo pero ni tu organismo te acompaña igual (dolores de espalda…etc) ni siempre vives en unas circunstancias que te lo permiten (con hijos). Sin embargo nos apañamos para viajar con un presupuesto muy ajustado y, lo más importante, ¡Rastreamos precios! Y es que antes de esto ya dormimos en demasiados portales, hostels de mala muerte y, alguna que otra vez, en la calle por falta de previsión. No somos como la generación de nuestros padres pero sabemos lo que es coexistir con ratas en una habitación por no querer buscar más o planificar un poco mejor. Y no nos apetece, la verdad.