Viajes literarios: siguiendo las huellas de Ana María Matute

14 Jul Viajes literarios: siguiendo las huellas de Ana María Matute

view of the center of Barcelona. SpainRecientemente ha fallecido esta escritora española que nos dejara uno de los legados más densos e íntimos de la literatura nacional. Para celebrarlo os proponemos un viaje por algunos de esos rincones que esta gran mujer adoraba en vida y que, desde luego, se han ido convirtiendo en sitios de peregrinaje para sus seguidores incondicionales.

Barcelona desde los ojos de la escritora

La escritora Ana María Matute dejó un denso legado en el que los cuentos y las poesías no eran excusa para que su lucha de género prevaleciera por encima de todo. Su carácter fuerte pero bondadoso habla de sus potentes raíces en la capital catalana. De ella nos quedan algunos rincones “favoritos” que son visitas obligadas para sus fans:

Sitges: Visitar Sitges es revivir Luciérnagas. Claramente la escritora se basaba en este precioso paraje para relatar las aventuras de las protagonistas. Sitges es una visita obligada, especialmente su puerto marítimo que fue uno de los fetiches de la escritora en vida y que actualmente no es menos valorado por los barceloneses.

Colegio Saint-Paul: En realidad, este colegio está basado en el Sagrat Cor de Sarrià, otra visita obligada para quienes quieran seguir las huellas de Luciérnagas.

Museo de Cobre de Barcelona: Los talleres de fundición de la familia Roda son este museo que se puede visitar en cualquier momento del año. Aunque no está garantizado que Matute hiciera de este el enclave principal, contamos con la intuición de que así es y, a fin de cuentas, de visitar Barcelona, mejor descubrir nuevos y atractivos lugares.

Jesuitas: Este emplazamiento estaba claro que existía realmente ya que no se alteró el nombre en lo más mínimo. Disfrutar de su arquitectra será una obligación para el viajero amante de Matute.

Carretera de l´arrabassada: Por esta carretera, Luis Roda condujo en la ficción y los acérrimos seguidores de la escritora ahora podrán recorrer las mismas carreteras por donde pasaron los sueños de Matute.

Funicular al Tibidabo: De la misma manera que aparecen otros muchos lugares de Barcelona, el ascenso al Tibidabo es una de las principales atracciones que, además, si viajamos a Barcelona, disfrutaremos.

Un lugar para comer en Barcelona

En el “ restaurante de la Plaza Real” todo es posible. Las apuestas las echamos porque este restaurante actualmente podría ser el equivalente al “Les quinze nits” también muy cerca de las ramblas, en Plaça Real, 6 y en pleno barrio gótico, muy cerca de las mencionadas Ramblas.

Actualmente, ofrece menús a la carta sin reserva y con una gran exquisitez como es costumbre en este barrio de manera, más bien, habitual. De la misma manera nos encontraremos con que si estamos buscando un restaurante en el que revivir la historia, lo encontraremos fácil y rápidamente.

En cuanto al resto de lugares, destacan el hospital clínico entre otros y no son pocas las alusiones indirectas que Ana María Matute regaló a su ciudad natal. Su literatura seguirá viva en todos nosotros y encontraremos en ella un soporte vital ya que, aunque sus poemas solían tener un corte tremendista, rezumaba vida en cada uno de sus escritos.