Varsovia bien merece una escapada con airberlin

09 Jun Varsovia bien merece una escapada con airberlin

Varsovia - Travel2beDespués de llegar ayer a Varsovia con vuelo de airberlin Berlín – Munich – Varsovia, hemos amanecido en el céntrico hotel Intercontinental Warszawa, donde antes de empezar el tour por la ciudad, hemos podido disfrutar de la piscina de su azotea, desde donde la vista al Palacio de la Cultura y las Ciencias, uno de los rascacielos de la ciudad, era inmejorable.

La visita por la capital polaca la hemos comenzado en el Gueto Judío, un sitio que hay que visitar porque fue escenario de la historia más reciente de la ciudad, aunque trágica. Imaginar cómo ahí vivieron recluidos durante la etapa nazi alrededor de 400.000 judíos pone los pelos de punta.

El Monumento a los héroes del gueto, situado al norte de Pawiak, es homenaje a los miles de personas que murieron tras el Levantamiento del Gueto de 1943.

Una parada en la puerta de Pawiak, la cárcel de peor fama de Polonia, fue la prisión política para los enemigos del Zar de Rusia y donde la Gestapo acabó con más de 90.000 personas. Actualmente queda la puerta, con el alambre original y tres celdas de castigo.

Ya cerca del centro, bajamos del autobús para acercarnos a la fachada de la casa de la nobelada Marie Curie, donde está el museo de Maria Sklodowska – Curie. No sin antes hacer una parada en el Monumento al Levantamiento de Varsovia.

Acceder al casco viejo por la torre defensiva de ladrillo, Barbacana, dando un paseo es un acierto.

Desde ahí se llega a la Plaza Mayor, llena de vida y de terrazas y tiendas por todos sus rincones.

La Sirena, símbolo de Varsovia, preside la plaza. En uno de los laterales, si el visitante es un poco curioso, está la representación del temido Basilisco, mitad gallo, mitad dragón.

Otra parada obligatoria en este centro histórico es el Castillo Real, cuyo máximo esplendor fue el S. XVII pese a haber sido construido en el siglo XV. Por órdenes directas de Hitler, fue bombardeado y su reconstrucción se completó en 1984.

Toca parar para echar un vistazo al Vístula desde el mirador, para luego encaminarse a la Catedral de San Juan, la más antigua de Varsovia, de carácter gótico y reconstruida tras la II Guerra Mundial.

De ahí otra vez al autobús, porque nos esperaba un interesante concierto de piano al aire libre en el parque Lazienki, en el que tocaron piezas de Chopin con gran maestría.

Y, sin salir del parque, nuestra última comida en Varsovia, en el restaurante Belvedere, donde pudimos degustar jabalí mientras la lluvia cobraba protagonismo en el exterior.

Con esto quedaba terminado nuestro periplo por tierra polaca y, tras un pequeño retraso, partimos desde el aeropuerto Frederic Chopin hacia Berlín, en vuelo airberlin, para coger la conexión que nos llevaría a Abu Dhabi, último destino del airberlinaroundtheworld.