Ruta original por los faros gallegos

17 Abr Ruta original por los faros gallegos

Costa da Morte - Travel2beLa belleza del Litoral Gallego siempre ha sido el reclamo más efectivo para visitar Galicia.

Sus espectaculares paisajes marinos, su gran oferta cultural y de ocio, unas ricas tradiciones de origen celta y de gran valor turístico y una gastronomía reconocida internacionalmente, hacen de esta comunidad un destino perfecto para un turismo completo y altamente disfrutable, que ofrece al viajero la posibilidad de vivir una experiencia única e inolvidable.

Los faros de la famosa Costa da Morte, situada en el Norte de Galicia, resultan una de las señas más características de su particular identidad y constituyen un símbolo de “llegada a casa” para los marineros, que sorprenden por los privilegiados paisajes donde se encuentran ubicados, por las magníficas condiciones en las que se encuentran conservados y por su belleza y majestuosidad.

La ruta de los faros gallegos es un recorrido espectacular repleto de acantilados, playas y tradiciones del mar para quien busca unos días de contacto con la naturaleza más salvaje y las tradiciones más bellas típicas de una costa norteña.

Costa da Morte en estado puro

El largo historial de la bien llamada Costa da Morte es amplio por la cantidad de naufragios ocurridos a la vista de sus hermosos y peligrosos acantilados, a los que se quiso poner fin construyendo a finales del siglo XIX una barrera de robustos faros para que los marineros encontrasen la guía y el camino a casa de manera segura.

El aura romántica de esta ruta de los faros gallegos es uno de los alicientes que más convence al visitante por su alto contenido en intensas y positivas experiencias. Con el fin de conocer los más destacados de estas construcciones costeras la ruta tendrá un itinerario que partirá de norte a sur desde el pueblo de Camariñas hasta el famoso cabo de Finisterre.

Camariñas será el punto de partida para esta ruta de los faros, donde el viajero podrá conocer la Playa del Trece, un lugar que se encuentra prácticamente en estado salvaje en un entorno virgen, y en el que no se cuenta con demasiados servicios El paraje que forman sus 13 pequeñas calas al abrigo de los monte es un paisaje impresionante que abruma por su belleza solitaria.

En el Cabo Vilán se alza el primero de los faros del recorrido, desde donde pueden observarse maravillas naturales como el cabo Toso o la Punta de Boi, que han dado sepultura marina a importantes fragatas de todo el mundo. En este bello pueblo costero destaca su tradicional artesanía hecha a base de encaje de bolillos, traído por los marineros gallegos desde Flandes y cuya historia cultural y etnográfica se completa en el interesante Museo do Encaixe.

Hacia el sur, la localidad de Muxía se merece una visita para contemplar el Santuario de la Vírgen de la Barca, que ha dejado tres monolitos en señal de su llegada a la costa y entre la que destaca la Pedra de Abalar.

Siguiendo el sur, a tan sólo 31 kilómetros, la carretera lleva al viajero hasta el antiguo confín fin de la tierra, Finisterre. El bello faro de Finisterre domina la ría de Corcubión y la costa completa de Carnota, ocupando 7 kilómetros, creando lo que es el arenal más extenso de toda Galicia. Junto a la playa se encuentra el pueblo de Lira, con el puerto de Porto Cubelo.

En este excepcional lugar, la cofradía  de pescadores Mardelira, ofrece al visitante la oportunidad de sentirse pescador por un día, participando en las labores propias de la costa que tan larga tradición alberga en esta bella localidad pesquera.