Ruta Borges por Ginebra

20 Nov Ruta Borges por Ginebra

Aeropuertos Españoles - Vuelos baratos con Travel2beLa ciudad suiza y capital mundial de los relojes y de la banca, de la seguridad y de la limpieza, de la ONU y de la Cruz Roja, de miles de historias sobre Sissi, Lord Byron, Frankenstein y de Borges, que murió en Ginebra hace más de 25 años, le rinde homenaje con una ruta espectacular perfecta para los amantes de la cultura y la literatura.

Ginebra es, además, una ciudad moderna y tradicional a la par, con una gran oferta cultural y de ocio, un patrimonio artístico y natural increíble, y sobre todo una experiencia de viaje ideal con un elenco de alojamientos con mucho encanto.

Al aeropuerto internacional de Ginebra, el de Cointrin, llegan vuelos procedentes de todas partes del globo para disfrutar de una ciudad que siempre tiene mucho que ofrecer y que está cercana a otros núcleos urbanos y grandes maravillas naturales, para que pases unos días distintos en el país de la nieve este próximo invierno.

La ruta de Borges

La oferta cultural y de ocio de Ginebra es uno de sus máximos reclamos, pues no en balde, esta ciudad posee más de 50 buenos restaurantes gastronómicos (nueve de ellos con estrellas Michelín), cien galerías de arte y más de 40 museos de todo tipo (donde destaca por sorprendente el Patek Pillippe), una oferta teatral y musical a la altura de cualquier gran capital europea y para salir de compras más de 80 tiendas con firmas exclusivas de joyería y de su especialidad, los relojes, en una sola vía, en la calle Rhone.

La ciudad, a orillas del lago Leman, se encuentra a poco más de dos horas en avión desde el aeropuerto de Madrid Barajas, se encuentra rodeada de un espacio natural envidiable con enormes campiñas y muy cercano a maravillas naturales como el Mont Blanc.

El escritor argentino Jorge Luis Borges se refirió a la ciudad como “la más propicia para la felicidad” y su dedicatoria está grabada en un rincón de la Grand Rue en la casa donde falleció hace más de 25 años.

Su ruta comienza por el Oarque de los bastiones, antes de entrar en su casco histórico, con monumentos a Calvino en el Muro de los Reformadores y un suelo que emula a un tablero de ajedrez.

El casco antiguo de la ciudad es pequeño, con calles muy limpias y bien pavimentadas que resultan agradables al visitante, que puede descansar cuando quiera en el banco de madera más largo del mundo, incluido en el record Guinness.

Tras pasar el pórtico de la Treille nos encontramos con el Ayuntamiento, una construcción típica cantonesa, con elementos arquitectónicos que recorren desde el siglo XIV un recorrido artístico hasta el XVIII; y frente a este el antiguo mercado romano, adornado con mosaicos históricos y junto al cual puede disfrutarse de una estupenda fondue en el restaurante L´Hotel de Ville o bien en Les Amures, ambos frecuentados por el escritor albiceleste.

Otro monumento de obligada visita en la ciudad es la emblemática catedral de Ginebra, entre el estilo románico y el gótico, y reservada para el culto protestante exclusivamente.

Y para las compras nada mejor que el Caran d´Ache, en la Plaza Bourg-de-Four, y Theodora en la Grand Rue, dos lugares originales y en cuyo camino encontrarás un sinfín de museos y galerías de arte donde disfrutar del arte y de la historia.

El alojamiento en Ginebra no es barato, pero cualquier hotelito, además de tener un encanto innegable, tiene un excelente servicio y gran calidad, como el Astoria, de tres estrellas y de los más económicos en el centro.