La Meca, un destino de peregrinación

25 Ene La Meca, un destino de peregrinación

Arabia Saudí - Travel2beEsta ciudad que comporta el mayor centro de peregrinación a nivel mundial es también uno de los más inaccesibles para la población no creyente. Las creencias musulmanas son potentes y rígidas por lo que rara vez es posible realizar este trayecto sin ser musulmán.

En cualquier caso, cada vez son más las personas no musulmanas que se decantan por esta opción espiritual y que pone en contacto las tradiciones de Oriente Medio con el conocimiento de lugares diferentes.

Cómo llegar a La Meca

Existen diversas maneras de acceder a esta ciudad sagrada. Por la que optan la mayor parte de creyentes es por tratar de acudir durante el periodo del Hajj (en torno a los meses de Noviembre y Diciembre), un mes sagrado en el que millones de musulmanes peregrinan a esta tierra. Sin embargo, para los extranjeros no creyentes el lugar está completamente vedado en esta época por lo que se recomienda que en el caso de que se quiera ir a La Meca a ver su grandiosidad, se opte por hacerlo en cualquier otra época del año en la que la afluencia de turismo no es tan alta pero que igualmente permite que el turista se imbuya en su grandiosidad.

Para acceder a La Meca lo más conveniente será acudir, en primer lugar, a Riyadh, capital de Arabia Saudí. Entre los vuelos que se pueden encontrar los hay por unos quinientos euros aproximadamente con trayectos de ida y vuelta incluidos. Una vez que se esté allí se puede optar, o bien por ir caminando realizando una pequeña peregrinación, o bien, optar por ir en medios de transporte convencionales como es el autobús.

Recomendaciones para viajar a La Meca

De cualquier modo, siendo turista solo es posible visitar La Meca así como otras ciudades sagradas en el caso de que se sea musulmán por lo que para los turistas convencionales está completamente vetada. No obstante, existe la posibilidad de conseguir el denominado visado de visita que se puede solicitar siempre y cuando un “padrino” musulmán o expatriado haga el papeleo conveniente para otorgarlo.

En ese caso, serán los hombres los únicos que podrán ir a las ciudades sauditas aunque, por regla general, entrar a los ritos sagrados está prohibido para los no musulmanes. De cualquier modo, resultará perfecto para quién lo requiera. Asimismo, las mujeres deberán llevar velo en todo momento puesto que las leyes musulmanas al respecto son enormemente firmes y definidas. Puede acarrear problemas con la justicia que la mujer en cuestión viaje sola.