Cómo ahorrar en los vuelos a Francia

18 Sep Cómo ahorrar en los vuelos a Francia

Iberia - Travel2beComo en prácticamente todas las opciones de vuelos, si se siguen determinados consejos, el precio de un vuelo puede resultar enormemente barato. En el caso de los viajes a Francia y, especialmente, a ciudades turísticas como París, Burdeos, Niza o Marsella, es obligatorio para el buen viajero indagar en las diferentes compañías aéreas para descubrir aquello que estas pueden ofrecer.

El vuelo a Francia al mejor precio

En el caso de que se desee volar a Francia, se debe tener en cuenta que se trata de un país de la Unión Europea por lo que no es necesario ni visado ni ningún documento que no sea el de identidad. De ahí en adelante hay una serie de consejos para encontrar los vuelos más baratos a Francia:

  • Mejor entre semana que el fin de semana. Está comprobado que los precios de los vuelos suelen ser perceptiblemente más baratos que en el caso de aquellos que se reservan de viernes a domingo.
  • París en invierno. La estación es muy importante para poder encontrar los vuelos más baratos puesto que ciudades como Niza o Marsella, se llenan de turistas entre primavera y verano, lo cual hace encarecer el precio del billete. Salvo que se tenga un especial interés por viajar en verano, en cuyo caso, obviamente, no será tenido en cuenta este punto, la opción abaratará el precio final.
  • Apostar por las low cost. Las compañías aéreas de este tipo operan en diversos puntos de la península y las islas con dirección a Francia. Actualmente se encuentran precios que rondan los 60 euros por trayectos e incluso pueden ser más baratos.

Un viaje totalmente low cost

¿Recorrer parte de Francia durante diez días por cuatrocientos euros sin tener que quedarse en un hotel? Aunque resulte utópico es posible (quedando a parte, claro está, el vuelo que se sumará al precio final). Pues bien, esto es posible gracias a una noción poco conocida que es la de alquilar casa rural en los puntos que se visiten y utilizar el autobús regional como medio de transporte.

El plato fuerte a estos efectos se encuentra en la restricción económica en materia de alimentación. No varían las visitas (que pueden hacerse con freetour) pero si es imprescindible cambiar el concepto de comer fuera y optar por hacer la comida en el alojamiento. De hecho, no es extraño encontrarse a personas comiendo sentadas en alguno de los bancos de las inmediaciones de Notre Dame, alimentos llevados de casa. Ningún restaurante estará mejor situado en todo Francia.